Buenos días.
Vuelta a la zona de confort. Me gusta fotografiar bichos y, creo que, lo tengo por la mano desde el principio. Aunque eso no quita de que tenga cagadas importantes algunas veces. Este no es el caso. Tanto la situación, la disposición de Silvestre a participar y la combinación de colores hicieron que la foto saliera tal como yo la tenía en la cabeza antes de encender la cámara.

Olympus OM-D E-M5, Zuiko 14-42mm, prioridad al diafragma con flash (f/5.6 1/30s ISO-200).
En esta fotografía, creo que tirar de los extremos en el revelado está del todo justificado. No la entendería de otra manera. Y es una fotografía que si la pasas al blanco y negro pierde todo el sentido y toda la gracia. Un saludo.